Retroalimentación de posturas contrapuestas en pareja. Aida Mañero Ocarranza

 Dentro del continuo de estilos comunicativos es posible encontrar:

 -       Estilo pasivo: caracterizado por la evitación de la expresión de las propias opiniones por norma general, infravalorándolas y sobrevalorando las de los demás.

 -       Estilo asertivo: la persona expresa sus opiniones y sentimientos de forma clara, directa, sencilla, honesta y congruente, estando siempre presente el respeto y la tolerancia hacia las opiniones ajenas aunque no coincidan con la propia, sin hacer uso de la agresividad y el conflicto

 -       Estilo agresivo: cuya característica más notoria es la expresión de opiniones de forma invasiva y agresiva, llegando incluso a la imposición, sin respetar a menudo la opinión de los demás.

 Observando estos tres modos de comunicación, es posible imaginar por ejemplo una pareja en la que uno de los miembros se acerque más al estilo pasivo y otro más al estilo agresivo. Pero, ¿este hecho es casualidad o se produce de forma más o menos intencional?

 La respuesta a dicha pregunta es posible encontrarla en la retroalimentación que se produce entre ambas posturas contrapuestas, es decir, si un miembro de la pareja expresa sus opiniones de forma agresiva, llegando a imponer habitualmente sus ideas sin respetar ni tener en cuenta las del otro, todo esto favorecerá una posición pasiva del otro miembro, el cual evitará expresar sus opiniones e ideas por no tener un conflicto o no saber cómo acertar para agradar a su pareja, lo cual a su vez fomentará y favorecerá la idea que tiene el otro de que su pareja es pasiva y nunca participa en las decisiones y actuaciones de la misma, y así sucesivamente.

 Y ante tal situación descrita, ¿cómo se sale de ese círculo vicioso de retroalimentación en el que se encuentra inmersa la pareja?

 Frecuentemente es complicado salir de ese bucle sin una ayuda externa especializada puesto que, dado que dichas posturas se encuentran normalmente muy arraigadas a cada uno de los miembros les es sumamente complicado adoptar una posición más colaborativa y de cooperación con el otro. Mediante sesiones conjuntas, en las que dos profesionales aporten una visión más objetiva y externa del problema, es posible ir acomodando esas posturas y que ambos miembros de la pareja sean capaces de acercarse poco a poco a una posición intermedia de asertividad que les permita a los dos llegar a acuerdos, entendimientos y aceptación del otro.

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

San Valentín, el día de los enamorados 14 Febrero

Llega el día de los enamorados, ¿qué puedo regalarle? ¿le hará ilusión?, llevamos mucho tiempo juntos, ya no se me ocurre nada.

819c33b0a7c5e72818ab771cc06dd18a

Estas fechas marcadas en el calendario en ocasiones lleva a no saber qué regalar y la rutina nos empuja a dejarlo de hacer pasados los primeros años de relación. Pero esta decisión lleva a la pareja a abandonarse, a no avivar la llama del amor, o a caer en la rutina de vivir con otra persona sin disfrutar de momentos especiales. Estos días hacen que el amor en pareja se reviva, se recuerden momentos del noviazgo y se fomenten los lazos como pareja, es un momento para demostrar al otro los sentimientos que se tienen y no se expresan por darlo por hecho, es el momento para ponerse en el lugar del otro y dedicarle un momento especial, darle los abrazos que sabes que le gusta, o el masaje que tanto te recuerda que no le das.

Nosotros siempre recomendamos celebrar este día con tu pareja, pues nos recuerda que el amor entre dos es una planta que hay que regar ciertos días al año para que crezca fuerte y bonita. Es una ocasión para pensar en el otro y tener un detalle por pequeño que sea. Las parejas deberían celebrar por lo menos un día al mes que se quieren juntos, haciendo cosas como una cena especial, un paseo solos sin niños, un día exclusivo para los dos solos. El amor es algo que se ha de cuidar a diario y esta fecha especial nos recuerda que ha de ser así.

No hace falta que el regalo sea caro, ni gastarse mucho dinero, es mejor un regalo hecho con amor y pensando en el otro, hemos recogido algunas ideas entre el equipo para ayudar a elegir qué regalar éste día, esperemos os gusten:

-Una carta de amor.

-Mensajes en un post-it puestos en la nevera.

-Su cena preferida.

-Una tarta de San Valentín.

-Un whatsapp de voz.

-Un marco con la primera foto de novios.

-Reserva en una mesa del restaurante en el que quedasteis la primera cita.

-Algo hecho a mano, nos gusta el KIT YOU and ME en www.thewoolcollection.com nosotros nos decidimos por éste ¿y tú?

(foto tomada de la web: www.thewoolcollection.com)

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

El peligro de los “debería” en la pareja. Aida Mañero Ocarranza

La pareja constituye para muchos individuos uno de los pilares que más seguridad proporciona y en dónde un mayor nivel de confianza puede existir. Así pues, es frecuente encontrar la idea de que un conocimiento absoluto sobre todo lo relativo a la propia pareja  y viceversa conducirá a la compenetración perfecta y a esta confianza y seguridad soñada. Sin embargo, esta idea puede constituir un arma de doble filo y, del mismo modo puede encerrar algunos mitos sobre la pareja los cuales, lejos de ayudar a su mantenimiento y buena salud, pueden generar conflictos y malestar en la misma.

Algunos de esos mitos a los que puede conducir la creencia del absoluto conocimiento son los relacionados con los “debería”:

-        “Después de tanto tiempo, debería conocer todo lo que piensa mi pareja”

-        “Es mi media naranja, debería saber siempre lo que siente mi pareja”

-        “Llevamos muchos años juntos, mi pareja debería conocer todo lo que yo pienso y siento en cada momento”

En el fondo de todas estas expresiones observadas frecuentemente en la práctica clínica diaria, es posible vislumbrar una exigencia para con uno mismo, porque he de saberlo todo sobre mi cónyuge y si no es así soy una mala pareja, y hacia el otro miembro igualmente, porque si no sabe lo que siento o pienso es que no sabe ponerse en mi lugar ni me entiende, la cual ya por si sola en caso muy probable de no cumplimiento, puesto que es imposible conocer siempre lo que el otro piensa o siente por muy bien que se le conozca, va a generar un conflicto por interpretar lo dicho en líneas anteriores.

De este modo, los errores en los que se incurren pensando de este modo son los siguientes:

-        Empleo de términos absolutos como “todo”, “siempre”…

-        Creencia de que porque se conozca mucho a alguien se puede estar “dentro de su cabeza” (adivinación del pensamiento).

-        Interpretaciones de diferente tipo, dando por hecho que se sabe lo que el otro está pensando o sintiendo.

En contraposición, aquello que puede resultar útil para no caer en las citadas trampas a menudo generadoras de malestar y conflicto es:

-        Eliminación del uso de términos absolutos.

-        Empleo de preguntas del tipo “¿con esto que me estás diciendo quieres decir…?”

-        Empleo de expresiones que permitan concretar cómo se siente uno mismo.

 

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

El olvido y distanciamiento en la pareja. Aida Mañero Ocarranza

No es extraño encontrar en la práctica terapéutica parejas que acuden a tratamiento debido a su distanciamiento con el paso de los años; parece como si con el transcurrir del tiempo los miembros de la misma se hubieran convertido casi en dos extraños, olvidándose el uno del otro y de la pareja como sistema en su totalidad. Llegado este punto, apenas se reconocen el uno al otro, ya no existe la complementariedad, complementación y entendimiento de antes, pareciendo que la pareja es alguien completamente diferente a quién se conoció hace cierto tiempo.

 Esta cuestión puede surgir por varios motivos, por ejemplo el estancamiento en la rutina o la elevada carga de trabajo de cada uno de los miembros, entre otros.

Igualmente es bastante frecuente que dicho distanciamiento comience a aparecer con la llegada del primer hijo, momento en el cual ambos progenitores se centran en la crianza de éste relegando a un segundo plano la continuidad y consolidación de la pareja. Este hecho, que en un primer momento pueda resultar adaptativo para afrontar la nueva situación y necesario debido a la importancia de la construcción de los vínculos paterno-filiales, si continua en el tiempo haciéndose exclusivo, puede llegar a dañar a la pareja de tal modo que ésta poco a poco se desintegre llegando en ocasiones a desaparecer si no se reacciona a tiempo.

 Se produce en estos casos un cambio de etapa en el ciclo vital, pasando de una fase meramente matrimonial y exclusiva de pareja a una de matrimonio con hijos, donde es necesario llevar a cabo las tareas propias de cada una pero sin olvidar todas las relativas a la etapa anterior; es decir, se trata de una acumulación y consolidación de tareas a medida que se avanza por las diferentes fases más que de una exclusión de las mismas una vez superado el ciclo anterior. Entre las tareas propias de una fase de matrimonio sin hijos es posible encontrar: acordar los aspectos prácticos de la vida en común, acordar las diferencias sutiles y gruesas que existen entre ellos como individuos, diseñar el modo de resolver los desacuerdos o establecer un territorio propio con cierta independencia de la influencia parental. Con la llegada de un hijo, a todas estas tareas citadas es necesario añadir otras relativas a el acuerdo acerca de la crianza y roles de cada uno con respecto a los hijos (cómo educarlos, cuidarlos o proporcionarles afecto) y el establecimiento de nuevos límites a las familias de origen, entre otras.

 De este modo, cuando se reciben en consulta parejas con este tipo de problemática, será necesario:

 -        Explorar en qué punto comenzó a producirse el alejamiento.

 -        Explorar por qué motivos.

 -        Explorar cómo actuaban como pareja antes de dicho distanciamiento.

 Con todos estos datos, será posible comenzar el trabajo destinado al acercamiento y recuperación de la pareja con el objetivo de que vuelva a convertirse en una diada consolidada y con un espacio propio y exclusivo a pesar de la existencia de hijos.

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

Discutimos por cualquier cosa ¿qué podemos hacer? Belen Pozo

Son numerosas las parejas que acuden a terapia por discusiones mantenidas en el tiempo y con mucha frecuencia. La mayoría de las veces el motivo de la discusión no tiene una importancia aparente pero en realidad el por qué de esta situación tiene un CIMG4837trasfondo que está latente de tiempo atrás.

Por lo general uno de los miembros de la pareja tiende a evitar estas discusiones y esto le hace al otro sentirse incomprendido. Antes estas circunstancias las parejas no entienden el por qué de la situación e intentan de todas las maneras posibles cambiarla, sin obtener resultado ya que las causas de la misma están ocultas, en la base del problema del iceberg.

Algunas de las problemáticas que pueden estar causando las discusiones mantenidas son:

-          Problema de comunicación

-          Falta de espacio personal de los miembros de la pareja

-          Ciclos vitales de la pareja no superados

-          Diferencia en las expectativas respecto de la pareja

-          Falta de dedicación a la pareja

-          Inadecuado manejo de los conflictos

-          Situaciones problema negados o evitados

-          Necesidad de adivinación del pensamiento

-          Deseo de cambio del cónyuge no comunicado

Estas y otras pueden ser las causas que mantengan la situación y favorezcan la discusión. Para llegar a las mismas es importante acudir a unos profesionales que analicen el por qué de la situación y entrenen a la pareja a evitar que la próxima vez suceda algo similar.

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

Duelo ante una ruptura. Aida Mañero Ocarranza

Se sabe que la separación sentimental puede llegar a constituir uno de los acontecimientos vitales más estresantes. Por esto, cuando se habla de la ruptura de una pareja es necesario tener en cuenta que el proceso por el que van a pasar cada uno de sus miembros es un proceso de duelo durante el cual se observarán etapas y fases similares a las que aparecen ante el fallecimiento de un ser querido. Y es que puede parecer que al hablar de separación sentimental no existe un duelo como tal, ya que las personas implicadas se sabe siguen estando y no desaparecen físicamente como en el caso de una muerte.

Las etapas que conforman un duelo por la ruptura con la pareja son las siguientes:

-        Fase de negación a uno mismo de que haya ocurrido la pérdida y ruptura sentimental.

-        Fase de enfado con uno mismo en primer lugar, por haber permitido la pérdida; posteriormente puede evolucionar hacia un enfado contra el otro miembro de la pareja por los mismos motivos, es decir, por considerar no haber luchado para evitar la ruptura.

-        Fase de dolor emocional, dónde aparecen la culpa, la tristeza y el dolor que supone la separación, así como a la sensación de pérdida. En esta fase es más que probable encontrar la aparición de creencias irracionales relacionadas con la pareja que dañen al individuo, las cuales será necesario reestructurar para poder continuar adelante. Algunos ejemplos de estas ideas son “no volveré a encontrar pareja”, “ya no sé vivir solo/a”…

-        Fase de aceptación, en la que se asume la pérdida y la ruptura sentimental de una forma constructiva, sin ser considerada un fracaso sino más bien algo de lo que se ha aprendido y que ha formado parte de la propia vida.

Como se observa, las fases que atraviesa un sujeto que haya pasado por una separación son bien similares a las de cualquier otro tipo de duelo y producen igualmente un profundo dolor, si bien en este caso concreto existen algunas características que es necesario tener en cuenta y que a su vez lo hacen peculiar. Algunas de estas características son:

-        La otra persona no desaparece físicamente, con lo que se trata de un proceso de duelo algo ambiguo ya que el otro sigue “existiendo”.

-        Esta existencia puede contribuir a alimentar la esperanza de una reconciliación, lo cual dificulta el proceso de duelo.

-        Esta ambigüedad se incrementa en el caso de que existan hijos de por medio, ya que se pierde a la pareja, pero ésta continua siendo padre/madre de los niños de ambos.

-        Una separación se puede decidir, cosa que no ocurre con un fallecimiento que generalmente viene impuesto; ésta puede ser bien por mutuo acuerdo lo cual supondrá un menor dolor, o bien más motivada por una de las partes, lo cual generará más malestar en el “dejado”.

-        En ocasiones, los procesos judiciales para lograr la separación o el divorcio obligan a los miembros a encontrarse, lo que dificulta el avance del proceso de duelo especialmente si la persona se encuentra en las primeras etapas descritas.

En estas ocasiones es difícil superar la situación y es necesario el solicitar ayuda a un profesional para que nos acompañe en el nuevo camino.

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

La libertad en pareja. Belén Pozo Muñoz

En muchas ocasiones acuden a consulta las parejas debido a un problema a la hora de hasta dónde dar libertad al otro, por lo general uno de sus miembros se encuentra agobiado y sin espacio, y necesita tener su tiempo. Pero ¿qué ocurre si hay mucha libertad en la pareja? ¿Dónde está el límite en la libertad?

En teoría lo “ideal” es que cada uno busque su tiempo y su espacio, pero esta decisión en ocasiones no es tan sencilla. Algunas parejas hacen vidas paralelas, y pierden los objetivos comunes como consecuencia del exceso de libertad.  Es cierto que esta libertad favorece una disminución de los conflictos, pero debido a que no se comparten proyectos en común se pierde la ilusión, por lo que el exceso de libertad tiene como coste la pérdida de complicidad. Parejas que no tienen un hobbie común, que no ceden por el otro sino que cada uno toma sus decisiones o que pasan muy poco tiempo juntos, dicen no discutir pero tampoco comparten, pasando de ser pareja a ser compañeros.

En ocasiones no se es consciente de esta situación, ya que no conlleva un conflicto visible, pero lo cierto es que tiene como consecuencia, como se comenta anteriormente, la pérdida de ilusión y falta de proyectos en común. La llegada a esta situación es progresiva, comenzando como una forma de solución para evitar los conflictos, pero poco a poco hace que la pareja se aleje. Es muy importante compartir y conversar en una pareja para no perder los objetivos, evitando que estos se conviertan en individuales.

En una sociedad, en la que cada día hay un mayor individualismo, peligra la pareja, que supone objetivos comunes, no pierdas la esencia de disfrutar por compartir, está en tus manos.

Si ves que cada día estáis más alejados, no dudes en consultar a un profesional y recuperar la llama e ilusión que os hizo uniros.

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario