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La tendencia a buscar culpables en las discusiones

¿Quién no ha discutido en alguna ocasión con su pareja? Habrá ocasiones que hayas topado con gente que diga que nunca discute con su pareja; es posible que ese comentario llegue a tus oídos pero, ¿se puede considerar esto como algo que puede beneficiar a la relación? Hay muchas personas, que consideran que una discusión no es sana y que de ella, poco beneficio se puede obtener.

Las discusiones que se pueden dar en una pareja, en la familia o entre amigos, nos van a poder permitir expresar nuestros propios criterios, nuestros propios puntos de vista, y, de esta manera, se va a poder buscar una solución a los diferentes asuntos que se hayan podido plantear. Y esto, no tiene por qué implicar una mayor desavenencia. Todo dependerá, de cómo mostremos, nuestra disconformidad.

Hay que tener en cuenta, que no todas las discusiones son de la misma índole. Las hay bastante nocivas y que día a día, van haciendo mella en la relación porque la van debilitando. Son aquellas en las que están presentes las faltas de respeto, donde las reacciones son muy desproporcionadas, donde no se escucha, donde se ataca, donde lo que interesa es buscar un único responsable de lo sucedido. ¿Por qué tenemos la costumbre de buscar un culpable? Hay que tener en cuenta que una discusión es cosa de dos, y que ambos, son parte implicada de la misma.

Pero no todos los desencuentros tienen esa naturaleza tan dañina; las hay de las que se puede sacar beneficio; son las que denominamos discusiones constructivas. Sí, constructivas, porque son éstas las que nos permiten mejorar nuestra relación, las que nos van a permitir crecer y nutrirnos como pareja.

Pero para ello, es importante saber expresar de manera adecuada lo que sentimos, aprender a escuchar, ser respetuosos y tener interés por lo que nuestra pareja quiere decirnos. El hecho de reconocer la parte de responsabilidad que cada uno puede tener en la discusión, va a facilitar las cosas. El culpabilizar al otro de lo sucedido, aunque el grado de responsabilidad en el otro sea mayor, por el contrario, no va a ayudar a debilitar esta agitada situación.

En todas las parejas habrá discusiones, cada miembro de la misma, podrá plantear su propio punto de vista, siendo éste diferente al del cónyuge, y no por esto, se ha de derivar en enfrentamientos. Todo depende de la manera en que manejemos esas situaciones.

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