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La importania de decir te quiero

 ¿Basta con estar al lado de la otra persona y dejarse llevar?, ¿es posible que una relación de pareja marche sin tener gestos de cariño a pesar de llevar mucho tiempo?

Es algo evidente que a medida que va pasando el tiempo, la relación de pareja va modificándose y van variándose los sentimientos hacia el otro. Así en un primer momento se atraviesa una fase de amor pasional y romántico, para posteriormente ir adentrándose en un tipo de relación más cómplice en el que quizá la pasión disminuya, pero los momentos de compartir y complicidad con el otro se incrementen. Este segundo tipo de amor también es placentero y produce bienestar en los miembros de la pareja, si bien de una forma diferente que el anterior.

 Sin embargo, es frecuente encontrar parejas en las que, pasado un tiempo de relación en el cual alcanzan ese amor cómplice y compañero, se instale la rutina del día a día y el “dejarse llevar” sin tener en cuenta que es necesario continuar cultivando dicha relación. Parece que ya está todo afianzado y conseguido, que no es necesario seguir con esa labor de hacer que el otro se sienta bien consigo mismo y con el otro. Es en estos casos en los que cada miembro puede sentir que el otro ya no se siente atraído, que ya no es querido… que algo pasa en definitiva.

 Para no caer en este fallo es importante que, como se comenta, no se piense que ya está todo hecho y logrado, o se deje de cultivar la relación cada día con gestos que pueden parecer insignificantes pero que ayudan enormemente a continuar de forma sana y placentera para ambas personas.

 A continuación, se enumeran algunos de esos gestos que pueden favorecer la mejora de la relación de pareja:

 Darse un beso al despedirse y al encontrarse.

  • Dar un abrazo al otro cuando no se lo espere.
  • Cogerse de la mano al pasear.
  • Sonreir al otro.
  • Decirse “te quiero” si no todos los días, por lo menos de forma muy frecuente.
  • Alagar al otro con un piropo.
  • Tener detalles o sorpresas para con el otro de vez en cuando.
  • Continuar fomentando la sexualidad.

Con todo esto, conseguimos que la pareja no caiga en el olvido a pesar del paso del tiempo o de las experiencias vividas y se favorece la continuidad de la misma de un modo saludable y generador de bienestar.

 

Aida Mañero Ocarranza

Psicóloga

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