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Trucos para mejorar la relación. Belén Pozo Muñoz

  1. Dedícate tiempo a tí mismo.

Para poder tener una adecuada relación de pareja o familiar, lo primero es encontrarnos bien con nosotros mismos. Hoy en día vivimos en una sociedad en la que priorizamos el trabajo a todo lo demás, esto hace que no nos paremos a escucharnos ni a ver lo que necesitamos. Por todo ello es importante dedicarnos, en nuestra agenda, un momento del día o de la semana, en el que vayamos de compras, hagamos deporte, tomemos un café con los amigos o hacer nuestro hobbie. Si estamos bien con nosotros mismos, nos será más fácil estar bien con el resto.

  1. Un día de novios.

Es muy común el comentario entre las parejas de que has cambiado y no eres cuando empezamos como novios. Lo cierto es que en el amor, a nivel biológico, es imposible mantener la misma pasión siempre, por ello las relaciones evolucionan y cambian. Pero estos cambios conllevan un avance en la relación y el hecho que no se den indica un estancamiento de la misma, lo cual favorece que ambos miembros de la pareja comiencen a realizar vidas paralelas. Pero lo cierto es que en la rutina del día a día se echa de menos la pasión del comienzo de la relación, para evitar este hecho es recomendable organizar un día del recuerdo, en el cual hacer actividades que se hacían durante el noviazgo o acudir a lugares a los que hace mucho que no vamos.

  1. Qué cosas hace bien.

Tendemos a decirnos a nosotros mismos las cosas que hacemos mal y pasamos por alto lo que hacemos bien, porque consideramos que entra dentro de la normalidad. Este hecho hace que en el día a día las cosas que nos son gratificantes poco a poco vayan desapareciendo. Si pasamos por alto las cosas que hacemos bien, este hecho hará mella en nuestra autoestima. Es muy importante decirnos a nosotros mismos lo que hacemos bien y luego decírselo a nuestra pareja, ya que de este modo el otro hará en mayor medida lo que le digamos que hace bien, porque una conducta reforzada aumenta en frecuencia e intensidad.

  1. No quedarnos en cómo nos sentimos sino buscar una solución.

En el día a día ante un problema en muchas ocasiones nos quedamos en la preocupación o malestar que ese problema nos ocasiona, pero este hecho hace que no podamos buscar la solución.  La rutina en la pareja en ocasiones nos lleva a que pequeños problemas del día a día se pasen por alto y no generen malestar, el cual genera una bajada en el estado de ánimo, favoreciendo la irritabilidad, cansancio y falta de actividad. Por todo ello debemos identificar los problemas, por pequeños que parezca, verbalizarlos y llevar a cabo planes de acción entre ambos miembros de la pareja. Ocuparnos en lugar de preocuparnos, verbalizar en lugar de esperar.

  1. Decir cosas que nos gusta del otro

Vivimos en una sociedad en la que prima ser el mejor, para conseguir lo que se desea; este hecho hace que nos autoexijamos a nosotros mismos y al entorno que nos rodea. En esta dinámica de exigencia, centramos nuestra atención en buscar lo negativo para mejorarlo e ignoramos lo positivo. Esta estrategia de funcionamiento lleva a la autoestima se vea deteriorada y que el sujeto no se valore positivamente. Si no decimos a nuestra pareja lo que nos gusta de ella, no lo sabrá y no intentará potenciarla, además si decimos al otro las cosas que nos gusta de su manera de actuar; él nos lo dirá a nosotros; se originará el llamado “Efecto Frontón”.

  1. Somos nuestra familia

El establecimiento de una relación de pareja estable, supone la unión de dos personas con dos familias diferentes. En la convivencia del día a día, surgen disputas como consecuencia de diversas temáticas, un porcentaje muy alto de las mismas corresponde a las familias políticas. Hay que tener muy claro que al crear una relación estable, estamos creando una familia, y en ese momento nuestra familia es nuestra pareja. Evitaremos en la medida de lo posible que las familias respectivas opinen sobre la relación o decisiones tomadas por algún miembro de la pareja y a su vez evitaremos hablar de manera despectiva sobre la familia propia o del cónyuge.

  1. Nos escuchamos un momento del día

La vida estresante actual, así como la falta de tiempo favorecen entrar en la rutina y olvidar escuchar y apoyar al otro. Para evitar que el vínculo emocional se enfríe y distancie, es muy importe dedicar un momento del día a escuchar a nuestra pareja de manera activa; es decir sin juzgarle y mostrándole nuestro apoyo en los problemas del día a día.

  1. Caja de los deseos.

El paso del tiempo en las relaciones de pareja, así como la evolución natural de la propia pareja; desemboca en una disminución de los detalles. En ocasiones damos por hecho que nuestra manera sabe que le queremos, o cuando llega alguna fecha especial no sabemos que regalarle; sin embargo a veces es más fácil de lo que parece hacer feliz al otro. Para cuando no sabemos cómo agradecerle lo que hace por nosotros, o queremos regalarle un día especial, es muy útil tener 2 cajas, una de cada color, dentro de las cuales cada miembro de la pareja anotará deseos o cosas que le gustaría que el otro hiciera por o con él como: un beso cuando llegue de trabajar, un abrazo mientras cocino, ir al cine, volver al restaurante que antes íbamos, hacer un viaje, etc. Cuando uno de los miembros de la pareja quiera agradar al otro podremos ir a la caja y elegir un papel al azar.

 

Somos una nueva familia, con muchas cosas positivas como pareja, y juntos nos cumpliremos los deseos del día a día.

 

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